diumenge, 25 de novembre de 2012

Motivación, el verdadero multiplicador del rendimiento. (Reflexiones desde el tenis) (II)


El grado de motivación aporta el valor que permite que el jugador rinda por encima de su nivel técnico-táctico, o que rinda por debajo de sus posibilidades técnico-tácticas si la motivación es baja. Son muchos los factores que pueden influir en la motivación del jugador, a continuación presento algunos de los elementos que desde la psicología deportiva y el coaching, el entrenador debe incorporar:

  •           Las tres claves para estar motivados. El entrenador-coach, mediante sus habilidades comunicativas debe favorecer que los jugadores mantengan alimentados los tres pilares del sistema de motivación





  • Orientación hacia la tarea, motivación intrínseca. La motivación intrínseca es aquella que nos mueve a emprender alguna acción por el propio disfrute de la práctica de la misma, por el contrario la motivación extrínseca o orientada al resultado, nos mueve a realizar alguna acción para conseguir algún resultado a partir de ella. Los deportistas deben de presentar una motivación orientada a la tarea, mediante la cual el propio hecho de entrenar o jugar a tenis se convierte en medio y finalidad, para ello será fundamental que el entrenador proponga sesiones de entrenamiento y de feedback siempre orientándose a la mejora personal, la superación y no a los resultados perseguidos. La siguiente frase de Rafa Nadal explica a la perfección cual es la motivación necesaria:
                                                        


  •           Ser congruente. Todo deportista está de por si motivado, cada uno tendrá sus motivos, pero la gran mayoría irá a sus entrenamientos  ya motivados, por lo tanto lo más importante que el entrenador debe procurar  es no desmotivar! Para ello es fundamental ser congruentes, el entrenador debe de transmitir mediante su actitud  un estado emocional de motivación, no podemos exigir a los jugadores que se motiven mientras los observamos pasivos sentados en una silla. Sin duda, será más efectivo si adoptamos una postura erguida y tensa, nos movemos enérgicamente y les hablamos con un tono contundente y positivo.